Culpamos a la rutina y a la monotonía en pareja de la falta de libido. Tómate tu tiempo (y añade nuevos juegos) para volver a disfrutar del sexo.

Según un estudio realizado por la plataforma web Encuestamos, los españoles hacemos (o decimos que hacemos) el amor dos veces por semana. «Lo importante no es tanto si te

encuentras en la media como la calidad de tus relaciones y si éstas son satisfactorias para tu pareja y para ti», explica la psicóloga Pilar Conde, directora de Clínicas Origen (Madrid;

clinicasorigen.es).

Sin prisas ni reloj

La ansiedad, la depresión o el estrés repercuten negativamente en nuestra apetencia sexual. Y esto nos ocurre tanto a hombres como a mujeres.

Por otro lado, para tener sexo de calidad necesitamos tiempo. Debemos romper la barrera mental de que el sexo tiene que ser espontáneo y sacar un hueco en nuestras agendas

para mantener relaciones con nuestra pareja. Estos encuentros preestablecidos no están reñidos con que, una vez en acción, todo sea fantástico. El secreto está en invertir tiempo, en

planificar, diseñar e innovar en tus prácticas sexuales. En atreverse.

La edad es tu aliada

¿Crees que cumplir años está reñido con disfrutar? Pues no. Muchas parejas afirman que en su etapa de madurez es cuando más han disfrutado del sexo debido a que han superado

ciertas barreras o ideas preconcebidas, a que aceptan más su cuerpo (y lo conocen más) y la despreocupación que conlleva que el embarazo ya no sea un riesgo. Y más aún: la

complicidad entre la pareja crece conforme cada uno se conoce más (no hay culpabilidades). Eso sí, hay que incentivar y fomentar el vínculo.

El estrés y la ansiedad son enemigos del sexo, que precisa tiempo y dedicación. No es algo automático

Bocados de pasión

Las ostras y el chocolate con leche tienen un efecto energizante. Aportan minerales (como el zinc) y vitaminas que nos hacen ganar en vitalidad en todos los aspectos, incluido el

sexual. El calcio de la leche favorece la transmisión nerviosa, necesaria para un buen funcionamiento de todos los sentidos, incluido el tacto. Aunque científicamente no está probado

que sean afrodisiacos, te ayudarán.

Aumenta tu deseo

Practicar el sexo de manera recurrente o masturbarse hace que aumenten las ganas. También ayuda apoyar las prácticas sexuales con elementos que sean excitantes para uno:

películas, revistas o imágenes mentales. ¿Otra buena opción? Pedir a tu pareja que realice ciertos juegos sexuales o que incluya juguetes eróticos.