Con la edad aumentan las probabilidades de que las padezcamos. Pero existen tratamientos para calmarlas.

Estas inflamaciones de las venas del recto o ano pueden llegar a ser muy dolorosas. En el caso de las hemorroides externas, porque puede formarse en su interior un coágulo

de sangre; y en el de las internas (las que se desarrollan dentro del ano) las molestias se dan cuando salen a través del canal anal.

¿Por qué se producen?

“La causa exacta se desconoce pero se sabe que influyen numerosos factores, el más importante de los cuales es que los humanos caminemos “a dos patas”, lo que hace

aumentar la fuerza y presión en los cojinetes venosos rectales”, explica el doctor Ramón Díaz Conradi, jefe de servicio de Cirugía General y Aparato Digestivo en el Hospital

Universitario HM Torrelodones (Madrid). También influye la costumbre de algunos a permanecer largos periodos de tiempo sentados en el aseo, lo que distiende el periné, facilitando

su salida. La edad, el estreñimiento o el embarazo, también favorecen su aparición.

Tratamiento

En sus estadios iniciales puede administrarse un tratamiento médico (como el uso de laxantes, supositorios y pomadas) o realizando baños de asiento con agua templada. En fases

más avanzadas suele ser necesario realizar algún tipo de cirugía, como son la resección del tejido hemorroidal y de la mucosa rectal (extirpando de dos a tres paquetes por sesión) o

la recolocación de las hemorroides en su posición original.

Un cirujano colorrectal debe decidir el tratamiento más adecuado según el estado de cada paciente.

Dieta e higiene

Las hemorroides pueden mejorar si bebemos abundante agua y realizamos una dieta rica en fibra. Debemos evitar las bebidas alcohólicas y los alimentos picantes y muy especiados,

así como reducir el consumo de cafeína. También existen medicamentos astringentes que es aconsejable no consumir: es el caso de los AINES (antiinflamatorios no esteroideos),

ansiolíticos, antidepresivos y codeína. Los baños en agua nos ayudarán.